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miércoles, 3 de enero de 2018

Juan Carlos Jensen - La serenata prometida

(Recitado)
Ese juglar,
ese cantor serenatero
te trajo al fin niña de amor
su sueño ayer, su azul lucero...
No por cantar el te cantó
ni por lucir guitarra nueva...
quiso estrenar en tu balcón
para vos, este poema...


I
              Dm         D7           Gm
Y no pidió para venir la compañía
               C                                     F
de sus amigos en la noche musiquera
             A#                                A7
vino solito hecho canto y armonía
                                                    D
a despertarte el corazón y tus ojeras.


II
             D                                    A7
Y te cantó con la garganta florecida
               B7                                       Em
el chamamé que alguna vez te prometiera
                   G             Gm                 D
le puso al verso de su alma estremecida
                      A7                  D
su música mejor, su vida entera.


I
Aquella historia que termina cuando ella
le tira un beso y le dibuja una sonrisa
y la guitarra y el cantor son dos estrellas
que ya se alejan empujados por la brisa.


II (repite)
Y te cantó con la garganta florecida...


Letra y música: Juan Carlos Jensen - Tito Gomez
Transcripción y acordes por Alejandro Aristimuño

domingo, 14 de diciembre de 2014

Juan Carlos Jensen - De pájaros y cimbras (poema)

Yo conocí un cazador
que en una cimbra de nácar
cazó un pájaro cantor
y le hizo crecer la alas.

Y le hizo crecer las alas
y conocer cielos altos
y le mostró con los dedos
cielos azules y claros.

Era una cimbra de nácar
que se abría y se cerraba
la calandria estaba dentro
pero el pájaro volaba.
Era una cimbra de nácar
y de un marrón manoseado
con ocho liras de plata
por las esquinas, en los costados.

Y dicen que los zorzales, los tordos y los jilgueros
soñaban en sus cantares
con el viejo carcelero.
El cazador de ojos tristes
y la mirada inocente,
al que le sobraba alpiste
el Patriarca de los duendes.

Cerró sus ojos un día,
en un verano caliente
se durmió como quería,
en verano y en Corrientes.

Yo conoci al cazador
de la calandria y el trino...
al de la cimbra marrón
al de Alvear, el correntino...


Poema de Juan Carlos Jensen
Transcripción por Alejandro Aristimuño

viernes, 24 de enero de 2014

Juan Carlos Jensen - Tu caballo y mi caballo

Caballos...
Lo que se dice caballos
confieso que he visto alguno,
desde el pangaré al lobuno
supe andar en más de uno
por estos campos de Dios.

Nunca los tuve de a dos,
un poco por no repartir cariño,
y así desde que era niño
siempre de a uno el caballo.
Porque en cuestión del querer
el caballo y la mujer
suelen ponerse celosos,
y es que he visto a tantos mozos
quedar sin guaina y de a pie.

Pero si se tiene fe,
sin ánimo de ofender
tenga de a uno el caballo,
de a dos tenga la mujer.

Lindo animal el caballo,
linda su estampa y pelaje,
lindo verlo en el paisaje
de nuestro campo argentino.
Y linda la cuatro por cuatro,
lindo el aire acomodado,
fuerza bruta y cien caballos
y con turbo, una manada.
Pero fijate si a ver
podes mirarlo a los ojos
sentir calor en su piel
de acero y faros de hiodo.
A ver si en el malezal
por cañadas y andurriales
puede mostrar lo que vale
igual que un solo caballo.

Tu caballo y mi caballo
se conocieron la tarde
que vos viniste a dejarme
tu flor de buena amistad.
Ellos se hicieron hermanos
de potreros y de palenque,
vos y yo fuimos hermanos
de churrascos y agua ardiente.

Y así, entre la guerra y la paz,
destrezas y cabalgatas,
entre ponchos y alpargatas,
entre bastos y caronas,
por corrales y cordeonas,
por remates y subastas,
con botas y con espuelas,
entre cabrestos y suelas, siempre así.
Tu caballo y mi caballo,
rienda firme o rienda suelta,
ayer potros, hoy de vuelta.

Saben cuánto los queremos
y cómo los respetamos,
y que el lugar que le damos
se lo tienen merecidos,
por eso es que son queridos
por criollos y bien paridos,
por gauchos y por cabales.
Si alguno te puso precio
por dar valor a las cosas,
noble caballo argentino,
¡nadie sabe cuánto vales!


Poema de Juan Carlos Jensen

lunes, 11 de febrero de 2013

Juan Carlos Jensen - Santa Cecilia

Que canten hoy los cantores
que cuenten de sus amores
que lloren hoy las cordionas
tristonas o retozonas
que el bando diga su queja
si está triste o si festeja,
que la guitarra se sienta
guitarra cuando revienta.

Le gusta a Santa Cecilia
la nota que reconcilia a todo el género humano
para sentirnos hermanos
en esta hermosa vigilia.
Para tomarnos las manos
en el gesto que concilia
al pueblo y al musiquero
y que este bello entrevero
de la voz y el instrumento
ponga el punto y el acento
justo entre el sol y el lucero.

Este es el pueblo que quiero
que busca el divertimento
aunque roto por adentro,
aunque le sobren pesares,
tambien le sobran cantares
y le hace precio a las penas
porque corre por sus venas
sangre de puros jaguares.

Cecilia, por vos estamos
Cecilia, por vos cantamos
como vos entre las llamas
vamos a seguir cantando
nunca, jamás renegando
del credo que nos inflama,
mejor morir en la hoguera
que matar lo que se ama.

Mejor que tener mil pesos
es que te coman a besos.
Para qué quiero los brazos
si a mi hermano no lo abrazo.
De qué sirve mi guitarra
si no la traigo a la farra
si no la tengo conmigo
para brindarme al amigo.

Cecilia, la noche es larga
la música nos embarga
y nos lleva hacia el infinito
quedáte, esperá un poquito
escuchá la musiqueada
que toda la muchachada se muere por ofrendarte.

Sé que hoy viniste a quedarte a compartir con nosotros
hoy, 22 de noviembre
te pedimos el aval
para hacer un festival en el calor de febrero
y recordar al primero que a tu nombre y en tu honor
te festejó con amor, con la ternura de un niño
yo te nombro, Eustaquio Miño.
Por eso estamos aquí, con el poema y el canto
digan si no es un encanto cantarle a tu nombre santo,
querida Santa Cecilia...


Poema de Juan Carlos Jensen
Transcripción por Alejandro Aristimuño

viernes, 19 de octubre de 2012

Juan Carlos Jensen - A los 50


Uno no se da ni cuenta
Que pasa el tiempo,
Y se va la vida Y se cumplen los 50
Con ganadas y perdidas
Uno no se da ni cuenta
Entre llegada y partida
Y se cumplen los 50
Con derecha y torcidas
Los años como que vuelan
Que se juntan que se enciman.
Vienen y se quedan
Muchas veces nos dignan,
Nos dignan con horas bellas
Horas de abrazos y besos
Que te hacen contar estrellas
Y solamente por eso,
Y solamente por eso
Vale la pena ese tiempo.
Que a veces a puro beso
Se vencen los contratiempos
Uno no se da ni cuenta
Y dobla el codo dos veces
Cuando se cumplen cincuenta
Dobla el codo de la vida.
Y dobla el codo en la bebida
Que en la copa se estremece
Uno dobla y empina el codo
Y lo festeja a su modo
Porque el vino bien tomado
Tiene un hermoso costado
Cuando se toma entre amigos.
Y se abren los postigos
Para que sobren testigos
Del buen beber sin motivos.
Uno no se da ni cuenta,
Querido hermano del alma
Que ya andas por los 50.
Y enrojeciste la palma
Aplaudiéndole a tus años
Y conociéndole el paño
Al esfuerzo, al sacrificio
Sudando en varios oficios
Huyéndole al maleficio
Que te hace bajar los brazos.
Por eso hermano querido
Porque siempre te recuerdo
Y hoy quisiera estar contigo
A otro hermano le he pedido
Que del fondo saque un verso
Porque dicen que es poeta
Y él, presuroso ha traído
Este que quizás te guste
Y que habla de tus 50
Y repite tantas veces:
Uno no se da ni cuenta
Y se cumplen los 50
Uno no se da ni cuenta…


Poema de Juan Carlos Jensen

Juan Carlos Jensen - No digas


No digas que no te quiero
Cuando me intuyas distante
Mi amor es luz de lucero
Lejano pero constante

No digas que te he olvidado
Que no soy como antes
Jamás olvido lo amado
Y nunca tiro un diamante

No digas que ya no escribo
De aquellos versos de ayer
Que si no escribo no vivo
Y que es esto dime a ver

Que si esto no es un poema
Por vos y por tu querer
Me pones en un dilema
Que esto linda mujer

No digas que por amigos
Te deje más de una vez
Si querés vení conmigo
Y así podrás entender

Son amores distintos
Que no se deben mezclar
Que uno blanco y otro tinto
Y ambos se dejan tomar

Yo te afirmo que te adoro
Que solo vivo por vos
Que sos mi único tesoro
Y te lo juro por Dios

Con tal de tenerte
Contenta y a mi costado
Juro y afirmo quererte
Mi tierno amor adorado

No digas que no te quiero
No pienses que te he olvidado
Si ayer te dije Mi cielo
quiero morirme a tu lado


Poema de Juan Carlos Jensen

Juan Carlos Jensen - Andar de vinos


Estoy de pie
bebiendo vinos alucinantes
rojos, brillantes, cautivantes;
Un vino negro
como la fruta del guapurú.
Voy escribiendo todo nostalgia
poeta pueblero pyaguazú
que no conoce reglas ni oficios
ni el artificio del arandú.
Vaga mi verso en la geografía
de los arroyos y las vertientes
entre los montes sin descansar
busca insistente suave corriente
que lo transporte hasta el continente
de una amorosa tierra sin mal.
Estar de amigos, los bien queridos
de los amados de vinos tibios
que nunca el ceño me fruncirán
de los que aguantan todos los sueños
de los poetas que no se mueren ni morirán.
Y voy errante en mi desatino
bebiendo un vino de eternidad
buscando eterno pohá divino
que sea remedio de oscuridad.
Y voy de paso, hacia el ocaso
donde la noche no muere más
donde la dulce melancolía
de mi agonía no morirá.
Y tomo vino,
con la perfecta sinceridad
que no la asumo
y me estoy curando de mis angustias,
de mi ansiedad.
Y tomo vino,
y quiero vino!
Un vino amable quiero tomar
vino quebracho, vino del fino,
vino caracha, vino tanino,
vino de mi alma quiero tomar...


Poema de Juan Carlos Jensen

Juan Carlos Jensen - A mis amigos (poema)


Cuando estoy con mis amigos
con ellos, los queridos de mi alma,
se me hace hermosa la noche
Me lleno de paz y calma,
me quedo, así sin reproches.

Se me hace la luna llena, florezco en la madrugada
y la garganta me pide, con urgencia renovada,
un vino con guitarreada.

Y es que me gusta juntarme
y con ustedes me hallo,
con la música que amamos,
la que estamos escuchando.
Pero solo con ustedes, mis amigos, conversando.

Que puedo andar por el mundo y llenarme de distancias,
andar tan lejos a veces donde la vista no alcanza.
Pero los ojos que tengo, para ver a mis amigos,
yo no los tengo en la cara: miran desde los recuerdos
a través de la nostalgia,
Y miran aunque no vean, estos, mis ojos del alma.

Que ya no estoy como antes,
que no vengo algunas veces,
que me andarán extrañando
igual que yo extraño a ustedes.
Pero en noches como estas
estoy pagado y con creces.

Que no se mueran los días que han de venir todavía,
que no se apaguen las noches, las tardes, las madrugadas,
que sea siempre una alegría, la amistad bien entendida de vinos y musiqueadas.
Y que ustedes mis amigos, los queridos de mi alma,
perdonen si alguna vez los ofendió mi palabra
seguro fue sin querer,
Pues aquel que quiere bien jamás ofende ni daña.

Y si algún día me voy, de donde nadie regresa,
sepan que mi testamento guarda un enorme tesoro
que no pienso regalar.
Yo me llevo mis amigos, porque los quiero conmigo
a la hora de la verdad...
Son ustedes mis testigos, nadie más!


Poema de Juan Carlos Jensen