I
F A#
Un coro alegre
C7
de pajarillos
de rama en rama
F
cantando está
A#
las melodías
C7
más primorosas
que el viento lleva
F
de aquí de allá.
II
F
Cuando aquel día
C7
nos conocimos
junto a la sombra
F
de un ceibo en flor,
de flores rojas
C7
como tus labios
que aquella tarde
F
yo los besé.
I
La primavera
de nuestras vidas
por siempre unidas
hasta morir
va colocando
flores preciosas
como una diosa
te harán feliz.
II (repite)
Cuando aquel día...
Letra y música: Cacho Saucedo - Blas Martínez Riera
Transcripción y acordes por Alejandro Aristimuño
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sábado, 4 de marzo de 2017
Blas Martínez Riera - Un ceibo y tu amor
Autores - Intérpretes:
Blas Martinez Riera,
Cacho Saucedo,
Grupo Sapukay,
Mauricio Brito
lunes, 22 de diciembre de 2014
Osvaldo Sosa Cordero - Cuchillero (poema)
¿Correntino? hummm ¡guarda...! ¡Cuchillero!
¡Linda fama...! Nació sabe Dios cuándo,
ni cómo ni porqué. Lo real, lo cierto
es que el varón de ese rincón de patria
carga con ella desde viejos tiempos.
¿Con razón? Puede ser, según se ubique
la hoja de su acero
en el tope entrador de una tacuara
y entre la tolvanera del recuerdo
lo veamos blandir como una antorcha
de libertad, la llama de ese fierro,
avanzando, avanzando entre una nube
de clarinadas, gritos y atropellos
de encabritados fletes y trabucos
que escupen moras a los cuatro vientos...
Correntino, ¡centauro cuchillero!
Avanzando con San Martín, el grande,
semidiós sempiterno,
y con aquel sargento inolvidable:
Cabral, el saladeño,
que escribiera su página de historia
avanzando hacia el bronce en San Lorenzo.
Y después con Belgrano
-¡tambor de Tacuarí concepcionero!-
y con Berón de Astrada,
cosechando las rosas del Martirio
de Pago Largo en el infierno cruento.
Avanzando sin tregua en Caa Guazú
con Paz y sus regiones de escueleros,
en el Arroyo Grande, en Ibajahi
y en el Rincón de Vences, el funesto.
Furia rampante en las caballerías
de Lagraña y de Cáseres; portento
que levantara en triunfo a Madariaga
allá en Laguna Brava, tras el hecho
milagroso de aquella promesera,
guía gloriosa del glorioso encuentro.
Siempre avanzando anduvo el cuchillero,
ya en el Combate de la Batería
o en Tuyutí, con Mitre, el leal porteño;
o en Ñaembé, escoltándolo a Baibiene
sobre líneas tendidas a dos fuegos,
donde López Jordán perdió el penacho
de su altivez de bravo montonero.
Avanzando en Infrán, entre girones
de heroísmo rabioso, muerte en pecho,
de cara hacia la historia
¡sin conocer el deshonor del miedo!
Y después, en la paz, sobre las cruces
que germinaron en el patrio suelo,
siguió avanzando inexorablemente
la epopeya sin paz del cuchillero.
Honra, vida y hacienda a la deriva
buscaron la custodia de su fierro;
su sola ley fue aquella del más fuerte
y en la lucha tenaz no halló sosiego.
Así, a coraje limpio, el correntino
su libertad y honor fue defendiendo;
de allí que no le dañe ni le ofenda
su fama de temible cuchillero.
El otro, el bravucón de mostradores,
aquel que tras las copas va perdiendo
su dignidad de hijo de una tierra
que hizo valer con sangre sus derechos,
ese mal correntino ni siquiera
merece que lo llamen cuchillero.
Ese tiene otro nombre y ese nombre
es, en castigo, su baldón más negro.
Porque el hijo cabal, el del terruño
de la cruz del milagro reverendo,
que tiene a Yapeyú por noble cuna
del más probo varón de nuestro pueblo,
debe, por tradición y por principio,
honrar el santo nombre que le dieron:
correntino, para llevarlo en alto
¡jamás para arrastrarlo por los suelos!
Poema de Blas Martínez Riera - Osvaldo Sosa Cordero
¡Linda fama...! Nació sabe Dios cuándo,
ni cómo ni porqué. Lo real, lo cierto
es que el varón de ese rincón de patria
carga con ella desde viejos tiempos.
¿Con razón? Puede ser, según se ubique
la hoja de su acero
en el tope entrador de una tacuara
y entre la tolvanera del recuerdo
lo veamos blandir como una antorcha
de libertad, la llama de ese fierro,
avanzando, avanzando entre una nube
de clarinadas, gritos y atropellos
de encabritados fletes y trabucos
que escupen moras a los cuatro vientos...
Correntino, ¡centauro cuchillero!
Avanzando con San Martín, el grande,
semidiós sempiterno,
y con aquel sargento inolvidable:
Cabral, el saladeño,
que escribiera su página de historia
avanzando hacia el bronce en San Lorenzo.
Y después con Belgrano
-¡tambor de Tacuarí concepcionero!-
y con Berón de Astrada,
cosechando las rosas del Martirio
de Pago Largo en el infierno cruento.
Avanzando sin tregua en Caa Guazú
con Paz y sus regiones de escueleros,
en el Arroyo Grande, en Ibajahi
y en el Rincón de Vences, el funesto.
Furia rampante en las caballerías
de Lagraña y de Cáseres; portento
que levantara en triunfo a Madariaga
allá en Laguna Brava, tras el hecho
milagroso de aquella promesera,
guía gloriosa del glorioso encuentro.
Siempre avanzando anduvo el cuchillero,
ya en el Combate de la Batería
o en Tuyutí, con Mitre, el leal porteño;
o en Ñaembé, escoltándolo a Baibiene
sobre líneas tendidas a dos fuegos,
donde López Jordán perdió el penacho
de su altivez de bravo montonero.
Avanzando en Infrán, entre girones
de heroísmo rabioso, muerte en pecho,
de cara hacia la historia
¡sin conocer el deshonor del miedo!
Y después, en la paz, sobre las cruces
que germinaron en el patrio suelo,
siguió avanzando inexorablemente
la epopeya sin paz del cuchillero.
Honra, vida y hacienda a la deriva
buscaron la custodia de su fierro;
su sola ley fue aquella del más fuerte
y en la lucha tenaz no halló sosiego.
Así, a coraje limpio, el correntino
su libertad y honor fue defendiendo;
de allí que no le dañe ni le ofenda
su fama de temible cuchillero.
El otro, el bravucón de mostradores,
aquel que tras las copas va perdiendo
su dignidad de hijo de una tierra
que hizo valer con sangre sus derechos,
ese mal correntino ni siquiera
merece que lo llamen cuchillero.
Ese tiene otro nombre y ese nombre
es, en castigo, su baldón más negro.
Porque el hijo cabal, el del terruño
de la cruz del milagro reverendo,
que tiene a Yapeyú por noble cuna
del más probo varón de nuestro pueblo,
debe, por tradición y por principio,
honrar el santo nombre que le dieron:
correntino, para llevarlo en alto
¡jamás para arrastrarlo por los suelos!
Poema de Blas Martínez Riera - Osvaldo Sosa Cordero
Trancripción por Alejandro Aristimuño
Autores - Intérpretes:
Blas Martinez Riera,
Osvaldo Sosa Cordero,
Recitados varios
domingo, 14 de diciembre de 2014
Atilio Puchot - Sapucay de triunfo macho
I
C
Fuerza bravo correntino,
A7 Dm
fuerza que el gigante ya cayó,
G7
bebe de su sangre taninera
que otros quebrachos esperan
C
tu destreza y tu valor.
Grita correntino macho,
A7 Dm
grita que ya viene el cachapé,
G7
llevará el rollizo hasta la playa
y tu temple laborioso
C
ha de continuar con fe.
II
E Am
Sapukay de triunfo macho,
F C
en tu garganta estará
F
aguardando ese momento,
G7
cuando el coloso gimiendo
C
haga la tierra temblar.
I
Chaco, norte monte adentro,
brazo fuerte, hacha y sapukay,
amarguras, llanto y esperanza
que alimentan su añoranza,
su terruño y su solar.
Grita correntino macho,
la frente perlada de sudor,
que has de dar tu granito de arena
por nuestra Argentina buena
que mujer e hijos te dió.
II (repite)
Sapukay de triunfo macho...
(cierre)
Dm Fm C
...aguardando ese momento,
A7 Dm
cuando el coloso gimiendo
G7 C
haga la tierra temblar.
Letra de Cacho Saucedo - Música de Blasito Martínez Riera
Acordes por Alejandro Aristimuño
C
Fuerza bravo correntino,
A7 Dm
fuerza que el gigante ya cayó,
G7
bebe de su sangre taninera
que otros quebrachos esperan
C
tu destreza y tu valor.
Grita correntino macho,
A7 Dm
grita que ya viene el cachapé,
G7
llevará el rollizo hasta la playa
y tu temple laborioso
C
ha de continuar con fe.
II
E Am
Sapukay de triunfo macho,
F C
en tu garganta estará
F
aguardando ese momento,
G7
cuando el coloso gimiendo
C
haga la tierra temblar.
I
Chaco, norte monte adentro,
brazo fuerte, hacha y sapukay,
amarguras, llanto y esperanza
que alimentan su añoranza,
su terruño y su solar.
Grita correntino macho,
la frente perlada de sudor,
que has de dar tu granito de arena
por nuestra Argentina buena
que mujer e hijos te dió.
II (repite)
Sapukay de triunfo macho...
(cierre)
Dm Fm C
...aguardando ese momento,
A7 Dm
cuando el coloso gimiendo
G7 C
haga la tierra temblar.
Letra de Cacho Saucedo - Música de Blasito Martínez Riera
Acordes por Alejandro Aristimuño
Autores - Intérpretes:
Atilio Puchot,
Blas Martinez Riera,
Cacho Saucedo
miércoles, 4 de junio de 2014
Cuarteto Santa Ana - Feliz Cumpleaños Quinceañera
I
F# C#7
Palomita quinceañera, de fragante hermosura,
tu que irradias tu frescura,
F#
en el blanco de tu piel,
si me dieras tu cariño,
C#7
soñaré que de mi brazo,
despacito, paso a paso
F#
llegaremos al Altar.
II
B
Palomita, palomita,
F#
tú que llegas en su ventana,
C#7
preguntale, si es que me ama,
F#
y entregale éste clavel,
F#7 B
vuela, vuela palomita,
F#
pues yo ansío su regreso,
C#7
si su amor es como un beso,
F#
impasible estoy por él!
I
Cuál un ramo de azahares,
de una suave blancura
su mirada, fresca y pura
se asemeja a un manantial,
cual dos aguas cristalinas,
pues sus ojos son dos perlas,
y que yo, con solo verlas,
me dan ganas de besar!
II (repite)
Palomita, palomita...
Letra y Musica: Cacho Saucedo - Ernesto Montiel
Acordes por Alejandro Aristimuño
F# C#7
Palomita quinceañera, de fragante hermosura,
tu que irradias tu frescura,
F#
en el blanco de tu piel,
si me dieras tu cariño,
C#7
soñaré que de mi brazo,
despacito, paso a paso
F#
llegaremos al Altar.
II
B
Palomita, palomita,
F#
tú que llegas en su ventana,
C#7
preguntale, si es que me ama,
F#
y entregale éste clavel,
F#7 B
vuela, vuela palomita,
F#
pues yo ansío su regreso,
C#7
si su amor es como un beso,
F#
impasible estoy por él!
I
Cuál un ramo de azahares,
de una suave blancura
su mirada, fresca y pura
se asemeja a un manantial,
cual dos aguas cristalinas,
pues sus ojos son dos perlas,
y que yo, con solo verlas,
me dan ganas de besar!
II (repite)
Palomita, palomita...
Letra y Musica: Cacho Saucedo - Ernesto Montiel
Acordes por Alejandro Aristimuño
Autores - Intérpretes:
Blas Martinez Riera,
Cacho Saucedo,
Cuarteto Santa Ana,
Ernesto Montiel
martes, 20 de mayo de 2014
Osvaldo Sosa Cordero - Brazos (poema)
Brazos y brazos y brazos,
vigor de llanura y selva;
brotes humanos ungidos
con un destino de gleba.
Tienen pulpa de quebracho
y un sol líquido en las venas;
saben desbravar el potro
y dominar la mancera
y hacer morder a las hachas
y triturar a la yerba;
pero son muchos y sobran
para el quehacer de la tierra.
(Aunque Corrientes, tendida
como una fértil doncella,
espera que la roturen
para entregar su riqueza.)
Brazos que abundan y valen
y por eso se los llevan
hacia los cuatro caminos
abiertos en campo y selva.
Brazos que están en el Chaco
y en la zafra misionera
y en Santa Fe y Entre Ríos
y en las leguas formoseñas.
Nobles brazos, emigrados
por sobrar donde nacieran.
Corrientes sembró con ellos
el litoral, y en la siembra
mezcló sangre, vigor, temple,
costumbrismo, canto y lengua
para que no olviden nunca
las otras tierras fraternas
que al marcharse sus legiones
Corrientes se fué con ellas...
vigor de llanura y selva;
brotes humanos ungidos
con un destino de gleba.
Tienen pulpa de quebracho
y un sol líquido en las venas;
saben desbravar el potro
y dominar la mancera
y hacer morder a las hachas
y triturar a la yerba;
pero son muchos y sobran
para el quehacer de la tierra.
(Aunque Corrientes, tendida
como una fértil doncella,
espera que la roturen
para entregar su riqueza.)
Brazos que abundan y valen
y por eso se los llevan
hacia los cuatro caminos
abiertos en campo y selva.
Brazos que están en el Chaco
y en la zafra misionera
y en Santa Fe y Entre Ríos
y en las leguas formoseñas.
Nobles brazos, emigrados
por sobrar donde nacieran.
Corrientes sembró con ellos
el litoral, y en la siembra
mezcló sangre, vigor, temple,
costumbrismo, canto y lengua
para que no olviden nunca
las otras tierras fraternas
que al marcharse sus legiones
Corrientes se fué con ellas...
Poema de Osvaldo Sosa Cordero
Autores - Intérpretes:
Blas Martinez Riera,
Osvaldo Sosa Cordero
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