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lunes, 3 de diciembre de 2018

Julián Zini - Caraí Ernesto (poema)



Sur abajo como tantos, por la huella del destierro,
como Emilio, Ambrosio e Isaco, vos tambien caíste al puerto,
y sufriste la distancia y el urbano menosprecio,
provinciano, correntino, músico y chamamecero,
tu estampa de poncho blanco, tu sonrisa y tu silencio,
se grabaron en los ojos y en la memoria del pueblo.
Con Los Hijos de Corrientes, con Trío Iberá más luego,
y el Cuarteto Santa Ana que eternizaste en el tiempo,
siempre arisco y a tu modo,
mezcla de ensayo y de ingenio,
hay gente que se pregunta qué te puso Dios adentro...
fue un viento de flautas indias y organitos misioneros,
con soles del Yapeyú y algun clarín granadero.
Para mí... para mí que Dios te puso en tu alma Don Ernesto,
Su Espíritu Santo artista,
Su Espíritu que es un viento, que enamora y resucita,
que es música y es remedio,
salud del alma, alegría, fiesta, lugar del reencuentro.
En cada 6 de Diciembre se agiganta tu recuerdo,
y retoña la esperanza de tu pueblo musiquero.
Y es que el portal de la Patria
guarda sembrado tu cuerpo,
que es raíz y está brotando....
en miles de gajos nuevos!


Poema de Julián Zini

miércoles, 1 de junio de 2016

Edgar Estigarribia - Sollozo de un acordeón (poema)

Los dedos invisibles de un duende amanecido
o un puñado de teclas se acercan a jugar
y un acordeona blanca se llena de sonidos
como si descendiera de lo desconocido
el corazón del dueño para resucitar.
Así van desfilando muy suave en el teclado
las dulces melodías que nunca morirán...
Siempre al comienzo surge la tierna "Madrecita"
y luego, como un potro salvaje que relincha
retoza "El Curuzucuateño" pidiendo un sapucay.
El concierto se extiende hasta la madrugada
hora en que el visitante se tiene que alejar
como no halló en el cielo aquel blanco teclado
y es para el Rey un niño que solloza en sus brazos,
lo sigue consolando desde la eternidad.
Son serios musiqueros que vienen comentando
que si a la verdulera la dejan sin guardar
en las noches serenas según Altamirano
se rompe aquel silencio
como si una extraña mano
muy suave en su teclado se pone a ejecutar.
No te extrañes paisano si una noche cualquiera
tu acordeón de dos hileras comienza a rezongar
es Tarragó, el Maestro, que llega de visita
y después de haber tocado su dulce "Madrecita"
al reino de los cielos regresará...


Poema de Edgar Estigarribia
Transcripción por Alejandro Aristimuño

sábado, 30 de abril de 2016

Luis Landriscina - Hubo pago en el obraje (poema)

Corre el año treinta y nueve
en un obraje del Chaco,
Enero lo aviva al sol
como apurando un churrasco
y allí en el medio del monte
entre crujidos y hachazos
la gente distingue un ruido
que no es común en el pago,
es el ruido de un motor
que está llegando a los saltos
porque viene en la picada
queriendo domar las huellas
que le dejaron los carros.

El hachero que escuchó
dejó amagado un hachazo
y gritando de alegría
se fue corriendo a los saltos
porque ese ruido no es otro
que el ruido claro del auto
en el que llega el patrón
con la plata del salario...
por eso corren contentos
por eso van a esperarlo
todos quieren ser primeros
en saber la hora del pago
pa'dirse a lavar al rancho
mientras tejen ilusiones
o hacen planes pa'gastarlo...

-Yo voy a comprar ropa nueva.
-Yo provista para rato.
-Yo viá ver si llego al pueblo
porque no fui en todo el año.
Y otros entre truco y vino
seguro han de liquidarlo.

Y así entre la algarabía
de prepararse pa'el pago
la gente olvida que un Dios
les dio a todos un destino
que es un camino marcado
y que si alguno lo deja
se ensume hasta las orejas
en el charco del diablo...
pero en eso nadie piensa...
y ya en el medio e'la siesta
las guainas barren un patio
le acomodan los asientos
y cuelgan unos faroles
pa'que sirva pa'la fiesta.

-Gritó un hachero a la gente
-Ya abrió la administración!
y asomó un señor de lentes
que le llaman "el contador",
se escuda en un mostrador
que encaja contra una puerta
y allí pide las libretas
pa'hacer la liquidación.

-A ver, Ramiro González.
-Presente -gritó un paisano
que refregando sus manos
se acerca hasta el mostrador.
-Esto es lo que te sobró,
son treinta y tres con noventa
poné el dedo en el recibo
aquí tenés tu libreta...
y sí es que querés chupar
pagá la caña al contado
porque ya saben ustedes
que para el chupi no hay cuenta.

-Ajá -le dijo González-,
Traiga nomás esa caña
Ya que es plata lo que suebra.
Y se fue a esperar el baile
Prendido de la botella.
Y así sigueron pasando
los hacheros en cadena,
cada hachero un eslabón
cada eslabón una pena,
penas que pronto olvidaron
con esa caña que quema,
porque todos se llevaron
para el baile su botella...

Hasta que llegó la noche
en aquel rancho de fiesta
fiesta pobre del hachero
que no sabe ni una letra
y el que montado en sus sueños
quiere escapar rienda suelta
por el camino del vino
hacia una vida más buena...
pero el vino es traicionero
y lo aparta de esa huella
él lo empuja desde adentro
para que vuelva a la fiesta
y lo invita que demuestre
que es más hombre cualquiera,
porque el vino manda fácil
cuando el hombre es sin escuela.

Y así comienza la cosa
tal vez por una zoncera
empieza la discusión
los ánimos se caldean
y después de un empujón
ya está lista de pelea.
Benítez quiso sacar
a la novia de Cabrera
y el novio en cuanto lo vio
copó la banca en la fiesta.

-No chupe si es que no aguanta
y conmigo no se meta
no sea de que lo planche
de un cachetazo en la jeta.

Y ese fue todo el motivo
que originó la tragedia.
Benítez sacó el cuchillo,
también lo sacó Cabrera.

Y al pobre viejo don Castro
cuando vino a separar
Benítez le erró un puntazo
Que de darle lo bandea;
los cuchillos se encontraron
se gatearon como fieras,
Benítez perdió dos pasos
que fue ganando Cabrera,
se hicieron unos amagues
como estudiando flaquezas,
Benítez tanteó el destino
dejando la guardia abierta
y el otro que no era manco
lo convirtió en osamenta.

...Y allí empezaron los gritos
las lamentaciones y quejas,
el patrón vino corriendo
se agarraba la cabeza
y le echó mil maldiciones
a los que hicieron la fiesta...
el muerto era buen hachero
y perderlo era una pena...
el contador de los lentes
que llegaba en camiseta,
mirando dijo en voz alta
sin reparo a que lo oyeran:

-Cuando nó, estos negros tapes
no van a andar en pelea
tienen plata y ya se chupan
más vale que ni nacieran.

-No, mi amigo, no se pase
que también es culpa nuestra
-dijo el patrón en un tono
como a callarlo sin seña.
-Nosotros trajimos plata
y vendemos ese vino
que fue el que tomó Benítez
y hecho sangre ahora chorrea.
Aunque de todas las culpas
la mayor es la ignorancia
de esta gente sin escuela,
que se divierte a su modo
ya que chupar es su fiesta;

No se divierten mejor
porque nadie les enseña,
lo mismo que el trabajar
y ese vivir como bestias,
o el de no saber firmar
por no conocer las letras,
fue por que nadie les dijo
que en el pueblo hay una escuela
donde hay un director
y tal vez una maestra,
que ya hubieran evitado
hace rato esa pelea,
con esos dones de padres
que brotan de su paciencia...

Pero ya no pudo hablar
se hizo el duro a su manera
y se corrió pa'lo oscuro
disimulando su pena...
Y en el medio de aquel patio
como una muestra inservible
de otro tipo de coraje
se fue apagando Benítez
tendido en un viejo catre;

La noche se hizo profunda,
quedó en silencio el obraje,
un hacha quedó sin dueño,
un hijo quedó sin padre,
y un cuzco pensó pa' adentro
y estaré solo en el rancho
ya no hará falta que ladre.

Allí quedaba ese hachero
personaje de una historia
escrita en su propia sangre
para carne de los chismes
de las viejas del paraje
o pa'que al llegar al pueblo
en un cajón sin lustrarse
la gente diga tristona
"Hubo pago en el obraje".

Poema de Luis Landriscina

lunes, 14 de diciembre de 2015

Osvaldo Sosa Cordero - Domadores (poema)

Por los caminos bermejos
avanzan los domadores,
potentes pechos al viento
sobre cuatro redomones.
Huelen a verano y cuero,
mascan tabaco salobre,
hablan su idioma paisano
con sabor a miel y monte.

Se dirigen a la doma,
torneo de astucia y porte,
con los muslos de quebracho
y las muñecas de roble.
El campo, pariendo potros,
les tiende metal de soles
para que graben su hazaña
los viriles domadores.

Curvas de sudor y crines
decoran el horizonte
y el sapukai taja el coro
de relinchos y estertores.

Dos voluntades en pugna,
cuatro cascos en redoble
y un final de espumarajos
para un vencedor de bronce.

En el campo de Corrientes
florecido de varones
graban así sus hazañas
mis paisanos domadores.

Poema de Osvaldo Sosa Cordero

Los de Imaguaré - Tiempo florido

Soy paisano correntino
y vivo mis sentimientos.

Y como quiero a la vida,
no la guardo ni la juego,
no la tiro ni la mido,
no la escondo ni la cedo,
yo la vivo simplemente.

Y porque vale la tengo
Y si la pierdo no lloro,
y si me muero me muero
y si es que viene, que venga.

La muerte es sólo un momento
y acaso después la vida
¡siga cantando en mis huesos!


Poema: fragmento "Mi vivir" (Franklin Rúveda)

Julián Zini - Confesión (poema)

Hijo no sé si es posible,
no sé si a mi edad aún puedo
acortar esta Distancia
y sacudirme ¡estos miedos...!
Quiero cruzar este abismo
que entre nosotros abrieron,
la ignorancia y el machismo;
los padres de mi silencio...
Casi seguro es mejor
que miremos un video
o escuchemos a tú “ídolo”
y a partir de allí, charlemos...
Pero me cuesta, no es fácil
con los Prejuicios que tengo;
sí para vos yo “ya fui”...
si estoy “anclado en el tiempo”...
si estoy viendo “otro canal”...
y de verdad ”me estoy yendo”...
para colmo, tu Mamá
siente ya remordimientos
al ver como te encerrás
en tu cuarto, en tu silencio...
y me pide y me machaca:
“¡Por favor, háblale, Viejo...!”
Y me lo dice tu Madre
que conoce tus defectos;
que te quiere y te mezquina,
y, entre gritos y reniegos,
te va modelando el alma
casi sin saberlo......
Ella si que se merece
¡que le hagas un monumento...!
Por mi parte, y en mi caso,
Hijo mío, te confieso;
yo no creo en lo que dicen
muchos padres, y más viendo
este mundo de Injusticia,
de Exclusión y Privilegios,
de Corrupción y Violencia,
¡Cómo el que estamos viviendo!...
Basta con ver y escuchar
lo que difunden los Medios
y sabrás porqué no hay Pan
y sobran los Armamentos
y sabrás porqué el Planeta
gime Enfermo, sin Remedios...
y en vez de agrandar la Mesa,
prohíben los nacimientos...!
La Tentación es real
y es cosa de nuestro tiempo;
tirar todo por la borda.....
querer empezar de cero...
antes que ser un robot
o un esclavo satisfecho,
no intervenir, solo estar,
o “hacer zapping” y... hasta luego.
Para mí, que ustedes, Hijo
entre el Ruido y el Vértigo
sin la Experiencia y el Tino
que dan la Vida y el Tiempo,
pero libres de Prejuicios,
de Ambición y falsos Miedos
se rebelan... nos cuestionan,
y están, no más, en lo cierto...!
Ya ves, no es fácil la cosa;
cuando más y más lo pienso,
menos me animo a exigirte
las cosas que me exigieron...!
Siento que más que Tu padre
debo ser Tu Compañero
Confiar y Esperar el Día
que en vos viene amaneciendo...
Y aunque te suene a teatro,
sabe Dios que yo, Tu Viejo,
quiero pedirte Perdón
por el Amor que te adeudo;
quiero ofrecerte el Cariño
que te escondí tanto tiempo;
quiero decirte en voz alta:
“ ¡TE NECESITO!" "¡TE QUIERO!”
Yo sé que vas a decirme:
“¿Recién Ahora?”. Y es cierto;
pero quiero ayudarte;
sin saber cómo, me ofrezco;
más vale tarde que nunca;
te acompañaré, aprendiendo
que el diablo sabe por diablo
pero más sabe por viejo...
Hijo querido, mira
la vida viene a tu encuentro;
lárgate a vivir, proba
vas a aprender por tu cuero:
sabrás lo que es “un Hogar”
y lo que cuesta “ el Puchero”...
Vos que sos inteligente,
¡Ahórrate los sufrimientos...!
Agradécele a la Vida
haber nacido en el seno
de una Familia criolla
de alma y de brazos abiertos;
bella Escuela de Humanismo,
de piedad y amor fraterno,
riqueza providencial que,
a Dios gracias, aún tenemos...
Si podes, sácale el jugo
al Estudio y al Colegio
los que aprenden a pensar,
tendrán un futuro cierto;
cada vez más el mundo
decide el Conocimiento;
recordá que solo es joven,
¡Aquel que sigue aprendiendo...!
Ya sé lo que muchos dicen
de esto que te estoy diciendo:
“¿Para qué tener un Título
si no hay trabajo; si es cuento
lo que te vende “la Tele”?
¡Del Porvenir y el Progreso...!
Ya sé, pero quién te dijo
¿Qué hay sólo “este Modelo”?
Por suerte, en muchos lugares,
hoy mismo está sucediendo,
en chico, bajo el rescoldo
de la Humildad y el Silencio,
que la Solidaridad
es la brasita de un Fuego
que está encendiendo la Fiesta,
muchacho, de un Mundo Nuevo.
Aunque en tus códigos rija
la Ley del Menor Esfuerzo
y la Sociedad te ofrezca
Felicidad por Sorteo,
sabrás que en la vida gana
quién se juega y se da por entero:
nunca el que arruga y se niega,
sea por Pereza o por Miedo.
La Religión del Consumo
le rinde Culto al Deseo,
antiguo dios de entre casa
que te gobierna de adentro...
Tendrás que aprender a usar
el Cuerpo, el Tiempo, al Dinero,
si querés llegar a ser
vos mismo tu propio dueño.
La Relación de Pareja
a tu edad es como un juego,
ejercicio natural
que lleva al humano encuentro
con la Mujer Compañera
que ha de ser tu Complemento;
los dos se vienen buscando
tal para cual,... ¡Qué misterio!
Ahora bien, quiero que sepas,
que si te llega el momento,
tan único y tan común,
de Ser Padre antes de tiempo;
no te asustes, no estás solo;
habrá que aunar los esfuerzos
y Jugarnos por la Vida...
¡búscame que yo me juego...!
Y si de ayuda se trata,
aquí te dejo estos Versos
nacidos del corazón:
no son gran cosa, están hechos
con un oído en la gente
y el otro en el Evangelio;
pueden servirte en la crisis
que trae el Nuevo Milenio...
Delante de vos se abren
dos Caminos, dos Proyectos
Felicidad o Desgracia;
el Servicio o el Provecho;
Compartir o Amontonar:
El Dios Vivo o Dioses Muertos;
tendrás que elegir muchacho
“Servir a Dios o al Dinero”.
Pensando en ello quisiera
regalarte Dos Consejos,
si te sirven, ocúpalos;
es lo que yo más deseo:
uno, pase lo que pase
A NADA LE TENGAS MIEDO;
y otro, SERVÍ ALEGREMENTE
como hizo siempre tu Viejo.
Por todo esto, Hijo Mío,
Hijo del Alma, Hijo Nuestro
Te pongo mi Bendición
como a mí me dio tu Abuelo;
y te recuerdo que aún
te sigo viendo en mis sueños...
No te olvides, por favor,
tú Madre y yo
¡¡¡TE QUEREMOS !!!


Poema de Julian Zini

viernes, 11 de septiembre de 2015

Antonio Tarragó Ros - Fundamentación del Sapukay

Sapukai...!
Grito largo inconfundible,
a veces reto y soberbia,
a veces paz y alborozo.
Alarido de la tierra
que sube desde su entraña
y en la sangre forcejea.
Voz total del correntino;
pendón, resabio y herencia,
aliento entre las picadas
si el cachapé ya se queda
y son triunfal del esfuerzo
cuando el pantano supera
pregón de sostén y alarde
gozo domando la bestia.

Provocación insolente
invitando a la pendencia
cuando la caña se inflama
en odios y en borracheras.
Arabesco gutural
al chamamé y su cadencia
y aplauso ingenuo y rendido
al mozo que zapatea.
Pura adhesión al caudillo
que va explotando miserias
voz de atavismo y de clima
que desahoga latencias
rudo y bárbaro incentivo
que enardece y que libera.
La sangre así sacudida
corre mejor por las venas.


Letra: Franklin Rúveda
Música: Antonio Tarragó Ros

jueves, 9 de julio de 2015

Osvaldo Sosa Cordero - Chamamé (poema)

La tarde filtra zafiros
sobre el sueño de los pastos.
Un abanico de teros
se agita sobre el pantano.
Se mezclan grises y añiles
bajo el alero del rancho
donde un paisano que puso
su jornada sobre el campo
pulsa una vieja cordiona
y con ella sigue arando.

Los hondos ojos se beben
en silencio aquél ocaso;
la agreste polifonía
le penetra hasta las manos
y van los dedos entonces
apretando y apretando
como requiriendo el zumo
de algún motivo increado.

Y allí el estero y el monte
con su prodigio de pájaros
y el mugido y el relincho
y el palmar y los naranjos.
Caballitos invisibles
van galopando en los bajos
y un son dulce y primitivo
sale volando hacia el campo.

Hombre, paisaje, sosiego,
todo es uno amalgamado
para dar en chamamé
lo que callan mis paisanos...

Poema de Osvaldo Sosa Cordero

Toto Semhan - Maestra de campo

Por la pereza del tiempo
el otoño estaba tibio,
ya que en el Chaco, el verano
es como dueño del sitio.
Y a veces demora en irse
sin importarle el destino.
Por eso es que aquella tarde
cuando bajó en la estación
del lerdo tren en que vino
su cuerpito era una brasa
por nuestro clima encendido.

Y se quedó en el andén
como asustada y con frío
por querer disimular
su temor a estar tan sola
y sin saber el camino.
A más mujer, buena moza
y en pago desconocido.

Pero al momento nomás,
las toscas manos de un gringo,
callosas de tanto arar
y de pelearlo al destino
se acercaron bondadosas
y con ternura de niño
le dieron la bienvenida
en nombre de la escuelita
que hace mucho la esperaba
triste en el medio del monte
para alegrar a sus hijos.

Subieron al viejo carro
de aquel colono sufrido,
y comenzaron a andar
entre una nube del polvo
por el reseco camino.
Cuando llegaron al rancho
la noche ya había encendido
sus farolitos del cielo
y el canto arisco del grillo,
y fue por eso tal vez
que entre las cuatro paredes
de aquel su humilde cuartito
una angustiosa tristeza
entraba a clavar cuchillos
como queriendo matar
esa noble vocación
que en su pecho había nacido.

Pero llegó la mañana
y el sol con todo su brillo
desdibujó las tinieblas
que habían querido torcer
las huellas de su destino.
Y aunque llorando por dentro
masticando soledad
en aquel lejano sitio
puso firmeza en su andar
y fue a buscar el amor
de aquel puñado de niños
que hace rato la esperaba
en la escuelita de campo
clavada en Pampa del Indio.

Y desde entonces su vida
se hizo horcón de guayacán
se hizo paredes de adobe
se hizo terrón para el quincho
y armó con todos sus años
aquel rancho para el alma
con un letrero invisible
que decía en letras de amor
"aquí hay saber y cariño".

Y fueron 30 los años
y fueron muchos los niños
que luego se hicieron hombres
y mandaron a sus hijos.
Ella, ella no pudo tenerlos
porque la flor de su vida
se marchitó entre los montes
y nunca llegó el amor
a golpear en la ventana
de su rancho de cariño.

La escuela, le había pedido
hasta ese sacrificio
que se quedase soltera
porque precisaba intacto
todo el amor que tuviera
para entregarlo a los chicos.
Y en eso, en eso de darlo todo,
un tibio día recibió
en una nota oficial
algo que la estremeció:
después de mucho esperar
el concejo le anunciaba
que había sido jubilada
en premio por su labor.

¿Era premio o era castigo?
mil veces se preguntó.
No se vaya señorita,
quédese a vivir aquí,
si nosotros la queremos
por qué se tiene que ir.
Esas voces y unas manos
que se agitaban sin ruido
fueron únicos testigos
de aquella amarga partida.

La polvareda del sulky
y manitos color tierra
fueron su único homenaje
en aquella despedida.
¡Adiós señorita Rosa!
¡Adiós maestra de campo!
en usted a todos les canto
los maestros de mi tierra
no sé si mi estrofa encierra
y expresa lo que yo siento,
pero tan solo pretendo
oponer a tanto olvido
mi simple agradecimiento,
ya que la Patria les debe
el más grande y merecido
de todos los monumentos. 

Poema de Luis Landriscina

martes, 30 de diciembre de 2014

Trébol de Ases - Corrientes mi tierra (poema)

Quizás... quizás conozcas mi tierra
porque todos, todos hablan de ella...
De sus corsos, sus dorados,
del Yberá y sus leyendas.
Pero puedo asegurarte
que esa síntesis apenas
muestra partes muy mezquinas
de todo lo que ella encierra.

Quizás... quizás conozcas mi tierra
porque todos, todos hablan de ella...
Del cariño que su gente
al que llega la profesa,
de sus mujeres hermosas,
de su linda Costanera,
y ese puente majestuoso que aquí,
aquí hincó su cabecera.

Quiero hermano que conozcas
más de cerca sus vivencias,
quiero hablarte del origen
de esa música tan nuestra
cuando ancestrales acordes
nos reviva un bandoneón
y se alcen desde el recuerdo
bailantas chamameceras!

Corrientes... Corrientes
más que una tierra
es orgullo y sentimiento.
No ha de ser un correntino
el que retroceda por miedo,
sino... sino que diga la historia
sin faltó en un entrevero
un soldado de esta tierra
por desertar de su puesto.

Que nuestra música propia
echó raíz en el pueblo
como si fuera la sangre
que florecida en arpegios
se levanta de la tierra
con Isaco y su instrumento,
con Sergio, con Matías,
con Alfredo y Salvador
Salvador! que es la voz del sentimiento...

Vení, vení hermano a mi provincia
y verás que en poco tiempo
has de tratar de chamigo
al que se ganó tu afecto.
Llevarás de los chivatos
la simpleza de mi gente
y has de gritar nuestro orgullo:
que hermosa tierra es ¡Corrientes!


Poema de Lino Mancuello
Transcripción por Alejandro Aristimuño

lunes, 22 de diciembre de 2014

Osvaldo Sosa Cordero - Cuchillero (poema)

¿Correntino? hummm ¡guarda...! ¡Cuchillero!
¡Linda fama...! Nació sabe Dios cuándo,
ni cómo ni porqué. Lo real, lo cierto
es que el varón de ese rincón de patria
carga con ella desde viejos tiempos.
¿Con razón? Puede ser, según se ubique
la hoja de su acero
en el tope entrador de una tacuara
y entre la tolvanera del recuerdo
lo veamos blandir como una antorcha
de libertad, la llama de ese fierro,
avanzando, avanzando entre una nube
de clarinadas, gritos y atropellos
de encabritados fletes y trabucos
que escupen moras a los cuatro vientos...
Correntino, ¡centauro cuchillero!
Avanzando con San Martín, el grande,
semidiós sempiterno,
y con aquel sargento inolvidable:
Cabral, el saladeño,
que escribiera su página de historia
avanzando hacia el bronce en San Lorenzo.
Y después con Belgrano
-¡tambor de Tacuarí concepcionero!-
y con Berón de Astrada,
cosechando las rosas del Martirio
de Pago Largo en el infierno cruento.

Avanzando sin tregua en Caa Guazú
con Paz y sus regiones de escueleros,
en el Arroyo Grande, en Ibajahi
y en el Rincón de Vences, el funesto.
Furia rampante en las caballerías
de Lagraña y de Cáseres; portento
que levantara en triunfo a Madariaga
allá en Laguna Brava, tras el hecho
milagroso de aquella promesera,
guía gloriosa del glorioso encuentro.

Siempre avanzando anduvo el cuchillero,
ya en el Combate de la Batería
o en Tuyutí, con Mitre, el leal porteño;
o en Ñaembé, escoltándolo a Baibiene
sobre líneas tendidas a dos fuegos,
donde López Jordán perdió el penacho
de su altivez de bravo montonero.
Avanzando en Infrán, entre girones
de heroísmo rabioso, muerte en pecho,
de cara hacia la historia
¡sin conocer el deshonor del miedo!
Y después, en la paz, sobre las cruces
que germinaron en el patrio suelo,
siguió avanzando inexorablemente
la epopeya sin paz del cuchillero.
Honra, vida y hacienda a la deriva
buscaron la custodia de su fierro;
su sola ley fue aquella del más fuerte
y en la lucha tenaz no halló sosiego.
Así, a coraje limpio, el correntino
su libertad y honor fue defendiendo;
de allí que no le dañe ni le ofenda
su fama de temible cuchillero.

El otro, el bravucón de mostradores,
aquel que tras las copas va perdiendo
su dignidad de hijo de una tierra
que hizo valer con sangre sus derechos,
ese mal correntino ni siquiera
merece que lo llamen cuchillero.
Ese tiene otro nombre y ese nombre
es, en castigo, su baldón más negro.
Porque el hijo cabal, el del terruño
de la cruz del milagro reverendo,
que tiene a Yapeyú por noble cuna
del más probo varón de nuestro pueblo,
debe, por tradición y por principio,
honrar el santo nombre que le dieron:
correntino, para llevarlo en alto
¡jamás para arrastrarlo por los suelos!


Poema de Blas Martínez Riera - Osvaldo Sosa Cordero
Trancripción por Alejandro Aristimuño

domingo, 14 de diciembre de 2014

Juan Carlos Jensen - De pájaros y cimbras (poema)

Yo conocí un cazador
que en una cimbra de nácar
cazó un pájaro cantor
y le hizo crecer la alas.

Y le hizo crecer las alas
y conocer cielos altos
y le mostró con los dedos
cielos azules y claros.

Era una cimbra de nácar
que se abría y se cerraba
la calandria estaba dentro
pero el pájaro volaba.
Era una cimbra de nácar
y de un marrón manoseado
con ocho liras de plata
por las esquinas, en los costados.

Y dicen que los zorzales, los tordos y los jilgueros
soñaban en sus cantares
con el viejo carcelero.
El cazador de ojos tristes
y la mirada inocente,
al que le sobraba alpiste
el Patriarca de los duendes.

Cerró sus ojos un día,
en un verano caliente
se durmió como quería,
en verano y en Corrientes.

Yo conoci al cazador
de la calandria y el trino...
al de la cimbra marrón
al de Alvear, el correntino...


Poema de Juan Carlos Jensen
Transcripción por Alejandro Aristimuño

Chamamé (poema)

Chamamé, palabra-alma,
desde el origen de los tiempos;
nace de la poesía y la plegaria,
del grito y el silencio.

Raíz del insomnio y el sueño,
música que abraza
lo hispano-amerindio
y lo afroamericano
en la comunión y el trance,
en el baile y el canto,
en la rutina y el ensueño.

Se lo escucha bajito
en una reducción jesuítica
y en el tam tam afro
que recrea el latido
del monte y la lujuria,
el pulso del fuego
y el bullicio tímido del agua;
sakupay afrodisíaco y divino,
entre la tragedia y el júbilo,
entre la piedad y el desenfreno.

Chamamé, te quieren definir
pero te resistís indomable
teniendo el sentimiento
de tu libertad insospechada.
Te quieren condenar
a que no experimentes
con tus incontenibles sueños,
con tu arrebatadora fantasía.

No advierten que tu furia interior
está hecha de tradición genuina
y hambrienta innovación,
de búsqueda sin retorno
tras la Tierra Sin Males.

Todo el universo en tu destino,
siendo una parte humilde
de la excelsa creación.
Música salvaje y refinada
que vuelve a sus orígenes
sin abandonar el camino
de los horizontes aún desconocidos.


Poema de Martin Alvarenga

viernes, 5 de diciembre de 2014

Osvaldo Sosa Cordero - Troperos (poema)

El sol, hechicero albino,
revuelve sus ecuadores
y se agitan en los campos
olas de enero y de norte.
Sobre el río del camino
troperos de fuego y cobre
van remolcando las reses
hacia el puerto de los montes.

Pétreos hombros trashumantes,
negros ojos oteadores,
sapukai de metal duro,
pial sonoro en el galope.
Los ponchos tienen remiendos
de madrugadas y noches
cosidos con los hilvanes
de las lluvias y los soles.

Pausas de boliche y caña,
tragos de polka y fogones,
grupo gaucho que el estero
va revelando en su azogue.

Todo el campo verdirrubio
lo miden a tranco y trote
y en las cintas de las leguas
se van quedando sus nombres...

Hermenegildo Chamorro,
Mincho Medina, Juan Torres,
Corazón de la Cruz Leiva,
Chico Obregón, Panta Gómez...

Troperos de mi Corrientes,
ñandubais con talla de hombres,
sangre brava que alimenta
la avidez del horizonte.

Poema de Osvaldo Sosa Cordero

viernes, 12 de septiembre de 2014

Los de Imaguaré - Juan de la Cruz, el cantor (poema)

Vengo de andar por la vida
y me traigo lo que es mío,
aquello que me llevara hecho ley de mis designios
mi libertad sin medidas
y mi sentir correntino.

Nada más que lo llevado es lo que traigo conmigo,
a nadie pedí lo ajeno
ni su dinero al más rico,
ni su saber al más sabio
ni su horizonte al camino.
Que es mejor que cada cual
no cambie lo de uno mismo.

Yo para ser como anduve
siempre conté con lo mío
y entre fuertes fui un soberbio,
un rebelde entre caudillos
y un cantar entre mujeres
sólo ante Dios...
sólo ante Dios fui mendigo.

Me vuelvo con lo que traigo:
alma, canción y designio
y por tranquila riqueza
lo que me queda y se ha ido.
Aquello que a mí me dieron
sin que llegara a pedirlo
eso, que di porque quise
y que lo traigo vivido.

Nadie puede reclamarme
lo que yo nunca he cedido
y lo que resta por dar
hasta cumplir mi destino
hecho canto de nostalgias,
hecho amor de mi albedrío
a mi tierra le devuelvo
como un bien restituído
en la existencia vivida
y en la esperanza que abrigo
ancha vida y muerte libre
sobre mi suelo querido!


Poema de Franklin Rúveda
Transcripción por Alejandro Aristimuño

lunes, 10 de febrero de 2014

Los de Imaguaré - Tiempo florido

Tiempo florido

Soy paisano correntino
y vivo mis sentimientos.

Y como quiero a la vida,
no la guardo ni la juego,
no la tiro ni la mido,
no la escondo ni la cedo,
yo la vivo simplemente.

Y porque vale la tengo
Y si la pierdo no lloro,
y si me muero me muero
y si es que viene, que venga.

La muerte es sólo un momento
y acaso después la vida
¡siga cantando en mis huesos!


Fragmento del poema "Mi vivir" de Franklin Rúveda

viernes, 24 de enero de 2014

Juan Carlos Jensen - Tu caballo y mi caballo

Caballos...
Lo que se dice caballos
confieso que he visto alguno,
desde el pangaré al lobuno
supe andar en más de uno
por estos campos de Dios.

Nunca los tuve de a dos,
un poco por no repartir cariño,
y así desde que era niño
siempre de a uno el caballo.
Porque en cuestión del querer
el caballo y la mujer
suelen ponerse celosos,
y es que he visto a tantos mozos
quedar sin guaina y de a pie.

Pero si se tiene fe,
sin ánimo de ofender
tenga de a uno el caballo,
de a dos tenga la mujer.

Lindo animal el caballo,
linda su estampa y pelaje,
lindo verlo en el paisaje
de nuestro campo argentino.
Y linda la cuatro por cuatro,
lindo el aire acomodado,
fuerza bruta y cien caballos
y con turbo, una manada.
Pero fijate si a ver
podes mirarlo a los ojos
sentir calor en su piel
de acero y faros de hiodo.
A ver si en el malezal
por cañadas y andurriales
puede mostrar lo que vale
igual que un solo caballo.

Tu caballo y mi caballo
se conocieron la tarde
que vos viniste a dejarme
tu flor de buena amistad.
Ellos se hicieron hermanos
de potreros y de palenque,
vos y yo fuimos hermanos
de churrascos y agua ardiente.

Y así, entre la guerra y la paz,
destrezas y cabalgatas,
entre ponchos y alpargatas,
entre bastos y caronas,
por corrales y cordeonas,
por remates y subastas,
con botas y con espuelas,
entre cabrestos y suelas, siempre así.
Tu caballo y mi caballo,
rienda firme o rienda suelta,
ayer potros, hoy de vuelta.

Saben cuánto los queremos
y cómo los respetamos,
y que el lugar que le damos
se lo tienen merecidos,
por eso es que son queridos
por criollos y bien paridos,
por gauchos y por cabales.
Si alguno te puso precio
por dar valor a las cosas,
noble caballo argentino,
¡nadie sabe cuánto vales!


Poema de Juan Carlos Jensen

lunes, 4 de noviembre de 2013

Julián Zini - Responso para Don Ernesto (poema)

Don Tránsito y Don Ernesto
los dos, como dos brazos necesarios
para estrujar con ansia y con amor
la tierra que embravece el viento norte,
esta Patria del agua bajo el sol.

Los dos, como dos manos creadoras
modelando ese viento imaguaré
que extasiaba al indio en las misiones
y hoy perdura en tu tiempo...
¡chamamé!


Poema de Julián Zini

martes, 4 de junio de 2013

Los de Imaguaré - Sinceridad

Hoy en la calle mientras iba yendo,
entre el ruido, el apuro y el afán de tener
unos desconocidos me pararon pidiendo que por favor conteste,
que querían saber...
Me preguntaron si yo era un conformista,
si un rebelde o acaso un soñador.
Y me obligaron a “pasar revista” a lo que pienso, digo y hago;
a esto que soy...
No siempre las palabras significan lo mismo
y es la ley del consumo no pararse a pensar.
Yo quise contestarles lo que sé por mí mismo
lo que aprendí en mi casa, lo que he aprendido a amar.
Y me puse a explicarles que lo mío,
este genio, este modo y hasta el tono de voz
no es moda, copia, invento, desvarío
es una herencia, un algo que hace que sea lo que soy.
Me dicen conformista pues me asquean el lujo y la codicia
porque para mí ser sencillo es una ley.
Dicen que soy rebelde porque no transo con las injusticias,
con la mentira, el robo, y el que por algo te podrás vender.
Y soy un soñador porque al brindarme al que me necesita
siento en mí todo aquello que va contra su dignidad.
Por lo tanto Señores: no soy un consumista,
estoy en rebeldía y me gusta soñar.
Sólo soñando puedo seguir siendo yo mismo;
porque soñando puedo no venderme y luchar;
porque soñando puedo dejar en el camino todos los falsos dioses de nuestra sociedad.
Y es que soñar hoy es una tarea que exige a gritos nuestro pueblo
y es crear el clima para nuestra fiesta
digo espacios fraternos, donde uno pueda ser.
Se trata de pensar con amor en el encuentro
ir sumando lo bueno, lo que conozco y sé que es mío y tuyo;
patrimonio nuestro: Tierra, Gente, Cultura, Historia, Pan y Fe;
y al mismo tiempo ir restando miserias, mentiras, injusticias,
rencor y sus tristes dolorosas consecuencias...
Así me reconcilio y sirvo a mi País
a esta mi Patria hermosa, cuna de lo que somos
tierra de nuestros padres, donde yo y ustedes mis hermanos
fuimos todos amados y vinimos al mundo por amor.
Y fuimos no se cuántas, quien sabe cuántas veces perdonados
traídos hacia el bien, y asi nacimos y crecimos,
y vivimos siempre queriendo ser hermanos, que es un modo de ser.
Y bien, ahora ya saben de donde vienen y hacia donde quieren irse mis sueños.
Sé quién soy y lo que quiero ser me anda aquí por la sangre
porque si nos reconocemos, pienso yo,
que es cosa de engavillar a los sueños, nuestros sueños del alma
y arremangados a lágrima y sudor ponernos en conciencia
ante Dios y la Patria
a decir y a hacer la libertad que se nos dió.
No vale ya y resulta insoportable que te manden a hacer, te obliguen a copiar.
Solamente seremos de veras responsables si cada cual
si cada cual se juega su propia dignidad.
Con sencillez seremos verdaderos, y con justicia hermanos de verdad.
Y al buscar y encontrar entre todos el viejo derrotero
hallaremos el rumbo que dentro nuestro está.
Como ven, yo soy de tierra adentro, provinciano...
y es más, me gusta ser, saber que soy y parecer argentino
y por eso, latinoamericano.
Lo que exijo no es mucho... y es: ¡que me dejen ser!


Poema de Julian Zini

miércoles, 8 de mayo de 2013

Osvaldo Sosa Cordero - Corrientes tiene payé (poema)

Si señor, doy fe de ello,
Corrientes tiene payé.
Por mucho que usted sonría
pensando ¡vaya sandez!
son simplezas agoreras
de quien siempre quiso bien
a su cuna… yo repito:
¡Corrientes tiene payé!

(Tiene payé. Talismán de un infalible poder que fraguo la
hechicería guaraní Imaguare.
Ese encanto de mi tierra que la hace lucir tan bien es lo
que afirma mi acerto… Corrientes tiene payé.)

Y si no, que nos lo digan
las flores de su vergel,
sus lapachos y azahares
mburucuyás e irupés,
sus estrellas federales,
su jazmín magno y también
aquella blanca sultana
que hace febrero al nacer
exclamar a quien la huela…
¡Corrientes tiene payé!

Que lo digan los milagros
de nuestra Cruz de urunday
 y los de aquella señora
de Itatí  de oscura tez.
Que lo diga su paisaje,
su Paraná, su Batel,
su Iberá, su Rio Corrientes,
su Miriñay, su Aguapey…
sus campiñas encendidas
con los cromos de un edén:
sus palmeras dormitando
bajo el asayé pité.

Campos, que un día jugando
en la historia su papel
vieron luchar a su pueblo
con espartana altivez.
Que lo digan sus fantasmas
que el paisano llama infiel,
el mboitatá y el pombero,
y aquel Yasí Yateré
cuyo silbo legendario
pareciéranos  traer
un eco añejo que dice:
Corrientes tiene payé!

Sí señor, sí que lo tiene,
cómo no lo va a tener!!
lo pregonan los sabores
del tibio chipá heité
los de sus dulces de almibar
su mandioca y su miel.
Lo replican sus cordionas
con alma de chamamé,
nos lo dicen sus guitarras
cuando en el anochecer
remedan en su cordaje
trinos del corochiré.

Nos lo gritan sus varones
con viril yurupeté
en las jornadas fecundas
del surco, el potro y la res.
Lo rubrican sus mujeres
lindas morenas de ley,
en el milagro de un beso
de un hondo jurú pité.
Lo está repitiendo todo,
el campo, el cielo … y también
vuelve a afirmarlo mi verso:
¡Corrientes… tiene payé!


Poema de Osvaldo Sosa Cordero
(entre paréntesis párrafo de la versión de Los de Imaguaré)